Newsletter
Está pasando
Publicado el 14 de diciembre, 2025

Siempre digo que no me gusta la idea de hacer balances. No siento que las cosas “se terminan” cuando cambia el año, ni que la realidad espera al 1° de enero para ordenarse. Lo que sí es cierto es que este clima de diciembre, las fiestas, las pausas obligadas y ciertas costumbres nos invitan a frenar un momento y mirar dónde estamos parados.
Y hay algo que siempre aparece en estas fechas: la compra de regalos. Un gesto simple que, sin darnos cuenta, mueve buena parte de la economía local.
En Rosario, en Santa Fe y en tantas ciudades de la provincia, las industrias locales —especialmente las textiles, los oficios y los emprendimientos que sostienen buena parte de nuestra economía diaria— están atravesando tiempos difíciles. Lo vemos en los talleres principalmente, y en la competencia desigual de productos importados que llegan a valores imposibles de igualar.
Para quienes recuerdan los años ‘90, esta foto tiene algo de familiar. Durante el menemismo, la apertura de importaciones y la ausencia de políticas que cuidaran el trabajo argentino generaron un impacto que todavía hoy se recuerda: cierres, pérdida de empleos, y oficios que casi desaparecieron.
No estamos exactamente en el mismo escenario, pero es imposible no ver las similitudes. Y la historia importa, porque nos ayuda a entender hacia dónde puede ir un país cuando no protege su capacidad productiva.
Pero junto con esa preocupación aparece otra imagen que también es parte de nosotros: la de una provincia que se sostiene, que crea, que insiste. Emprendedoras, cooperativas, pymes y talleres que siguen apostando por producir con calidad, diseño e identidad santafesina, incluso cuando el contexto no acompaña.
En este momento del año tenemos un gesto simple —pero muy poderoso— en nuestras manos: elegir lo local.
Las ferias navideñas, las peatonales, los centros comerciales a cielo abierto en Rosario, Santa Fe y cada localidad son una oportunidad concreta para hacerlo. Para encontrarnos con quienes producen, para valorar el trabajo detrás de cada producto, para entender que cuando compramos cerca, estamos apoyando mucho más que un objeto: estamos apoyando la comunidad.
No se trata de enfrentar modelos ni de repetir discusiones viejas. Se trata de recordar lo que ya aprendimos como país. Cuidar lo nuestro es cuidar empleo, arraigo, identidad y futuro.
Desde mi rol en la Legislatura voy a seguir defendiendo la producción santafesina, acompañando a quienes trabajan y promoviendo políticas que miren a largo plazo. Santa Fe tiene una enorme capacidad productiva; lo que necesita es un Estado que la cuide y una comunidad que la valore.
Gracias por acompañarme en esta séptima entrega del newsletter. una idea que surgió para hablar de temas fuera de la agenda legislativa, y que sin darme cuenta se transformó en una manera de decir las cosas que pienso y de intercambio con quienes me leen.
En estos días, en mi Instagram voy a compartir algunas marcas y proyectos locales que admiro y que muestran lo que somos capaces de producir en Rosario y Santa Fe. Si querés sumar tus recomendaciones, también vas a poder hacerlo ahí. Entre todos podemos darle visibilidad a quienes siguen apostando por trabajar y crear en nuestra provincia.
Les deseo un cierre de año en paz, rodeados de afectos, y un 2026 con esperanza, energía y ganas de seguir empujando juntos por Santa Fe.
Con cariño,
Lione.
