Stalkeame
REFORMA CONSTITUCIONAL
El 2025 nos dejó una experiencia política excepcional en Santa Fe: la oportunidad de participar de un proceso histórico de reforma constitucional. No fue un trámite ni una formalidad: fue un trabajo enorme, serio y responsable, que nos ocupó meses de preparación, semanas de debate y días larguísimos de análisis técnico, audiencias públicas y discusiones abiertas.
Todo comenzó en diciembre de 2024, con la sanción de la Ley de Necesidad de la Reforma. A partir de ahí, junto a Usina Social impulsamos un espacio de diálogo abierto y plural para pensar, junto a la ciudadanía, los cambios que Santa Fe necesitaba en su marco constitucional: Compromiso con la Reforma.
A través de este ciclo de encuentros convocamos a especialistas, organizaciones sociales, referentes institucionales y personas interesadas en el debate público para abordar temas centrales para el presente y el futuro de la provincia: derecho a la ciudad, ambiente y desarrollo sostenible, autonomía municipal, salud, derechos de la infancia, ciencia e innovación.
En abril de 2025 elegimos a las y los convencionales constituyentes y, entre el 14 de julio y el 12 de septiembre, atravesamos un período de trabajo intenso y casi cotidiano: comisiones, Comisión Redactora y luego el debate en el recinto. Más allá de las diferencias políticas, hubo algo fundamental: todas las fuerzas entendimos que estábamos ante una oportunidad única. Si hacíamos bien las cosas, Santa Fe podía dar un paso institucional decisivo para ordenar la provincia de cara a los próximos 30 o 40 años.
No fue fácil instalar este tema en la agenda pública: en tiempos de urgencias y de velocidad, una discusión constitucional parece lejana. Pero lo cierto es que teníamos una Constitución sancionada en el ´62 y si entendemos que una carta magna define cómo pensamos las políticas públicas, cómo distribuimos responsabilidades, qué derechos priorizamos y qué controles garantizamos, ese debate —profundo, técnico, democrático— era indispensable.
La reforma que logramos refleja ese espíritu. Incorpora más transparencia, acceso a la información pública, protección de datos personales, habeas data, mecanismos de control ciudadano y criterios de acción positiva. Todo producto del diálogo, del consenso y de la escucha: audiencias públicas, participación social y la convicción de que una Constitución se construye con pluralidad, no con imposiciones. Hoy podemos decir que tenemos una mejor Constitución, fruto de un entendimiento colectivo que hoy vale oro.
Si te interesa conocer más, a continuación te dejo unos links de interés.
- Descargá la nueva constitución acá.
- Así terminaba el proceso.
- Ministerio Público.
- Qué sigue después de la reforma.
- Miguel como presidente honorario.
- Sobre la corrupción.
- Entrevista Desde la Redacción sobre el proceso de la reforma.
- Paridad.
- Corrupción.
